Una foto aleatoria

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Una frase aleatoria

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sábado, 4 de febrero de 2012

La luz de los fluorescentes...

...viene de mucho más lejos: por eso tardan más en encenderse que una bombilla normal.

viernes, 3 de febrero de 2012

Cómo mola el jazz

Qué suerte tener en una ciudad tan pequeña como la nuestra un grupo de músicos tan buenos como los que tuvimos la suerte de escuchar ayer en el Teatro de la Sensación. Aunque Antonio García Calero nos deleitó con sus dedos palpando y pellizcando las cuerdas del contrabajo y del bajo eléctrico, y Javier Bercebal nos hizo envidiarlo sanamente al deslizar con habilidad los suyos por las cuerdas de la guitarra en uno de los temas, en que tocó como invitado, la actuación no correspondió ni al Antonio Calero Trío ni al Javier Bercebal Quartet, sino al cuarteto de la Golden Jazz, que componen Lola Dorado a la voz (constipada y semiafónica ayer, pero tan potente como siempre), Lorenzo Moya (magistral al piano: cómo mueve los labios con cada tecla que pulsa, cómo transmite al público sus sentires), el baterista Joaquín González (esos platillos, esos ritmos, esos solos, esos pelos) y el propio Gª Calero.
Creo que, dependiendo de con qué permutación de sí mismos se reúnan para tocar, le asignan un nombre al grupo.
Si observamos por separado a cada músico de una banda de jazz y bajamos el volumen de los mismos* (como dicen en el Ave que tenemos que hacer con el de los teléfonos móviles), veremos a personas distintas que, en apariencia, va cada una a su rollo sin sincronización, tan absorbidas están todas en sus submundos de notas y ritmos: cada uno baja y sube el pie con cadencia diferente según su partitura o su instrumento, juntan o separan sus labios de acuerdo a las notas que van tocando, sonríen para sí mismos o se ponen serios, apenas se hacen guiños entre ellos.
Qué placer es ver tocar tan de cerca. Dejo aquí la interpretación que hicieron de How high the moon, de Nancy Hamilton y Morgan Lewis.




(*) Al hilo del uso del término "mismo" o "misma", copio y pego una entrada del Diccionario Panhispánico de Dudas: A pesar de su extensión en el lenguaje administrativo y periodístico, es innecesario y desaconsejable el empleo de mismo como mero elemento anafórico, esto es, como elemento vacío de sentido cuya única función es recuperar otro elemento del discurso ya mencionado; en estos casos, siempre puede sustituirse mismo por otros elementos más propiamente anafóricos, como los demostrativos, los posesivos o los pronombres personales; así, en Marca de incorrección.«Criticó al término de la asamblea las irregularidades que se habían producido durante el desarrollo de la misma» (País [Esp.] 1.6.85), pudo haberse dicho durante el desarrollo de esta o durante su desarrollo. 
En el Ave, deberían decir su volumen, pues ya se entiende que se refieren a los teléfonos móviles de los que acaban de hablar. Antiguamente también decían que En breves minutos llegaremos a Ciudad Real, en donde haremos una breve parada: la parada puede ser breve (1. adj. De corta extensión o duración, según la RAE, pero los minutos no, pues duran siempre 60 segundos.

jueves, 2 de febrero de 2012

Me gusta escribir

Me gusta escribir. Escribir te permite vivir aventuras en otros mundos además de en el tuyo; te libera de tus angustias, necesidades, deseos, decepciones, secretos; construyes, mientras escribes, historias fantásticas que, a veces, relatan aquello que quisieras que hubiese ocurrido porque no sucedió tal como esperabas, desnudándote y explicando el modo en que habrías deseado que acontecieran los pasados posibles que luego se transformaron en otros porvenires. Aplicas entonces la memoria selectiva y cuentas los sucesos obviando aquello que no quisiste que ocurriera, aunque otras te recreas en lo malo y explicas con claridad lo que sucedió realmente: unas veces con dolor y pesar; otras, con placer y regocijo; las más, con un barniz de imaginación que distorsiona los hechos auténticos, liberándote.
Vivir del cuento
Vivir del cuento, vivir de tus mentiras, en el sentido de dejar que transcurran los días uno detrás de otro, gozando de los momentos en que vomitas en el papel o en la pantalla las historias que fantaseas. Cada página real o virtual que rellenas, cada párrafo, es una huella que dejas en el camino para que alguien averigüe tu rastro; es una estación de ferrocarril o un apeadero rural en el que se detiene un tren que, como la vida, a veces circula rápido y a veces lento, a veces cargado de los pasajeros que has conocido en estos años; otras veces vacío, o con solo una persona acompañándote en el compartimento: el personaje puede ser real o ficticio o mezcla de ficción y realidad. Lo construyes, en este caso, tomando, uniendo y cosiendo los despojos de la gente tan diversa que se ha cruzado contigo, como un monstruo de Frankenstein que espera una descarga eléctrica para venir a la vida: el personaje espera oculto entre las páginas a que tú lo leas para existir de nuevo cuando pongas tus ojos en las líneas de texto en las que aparecen su nombre y sus hechos, porque así revive; para morir un rato o por siempre cuando dejas momentáneamente la lectura o cuando la abandonas definitivamente.
Quien te acompaña en ese habitáculo del tren, en ese retazo de ficción incierta, puede ser una mujer bella o un asesino, o un niño que viaja solo y al que nadie espera en su destino y de cuyo cuidado debes encargarte; o un hombre anónimo que abandona el tren en algún lugar y que olvida un maletín oscuro que podrás abrir cuando el expreso cierre de nuevo sus puertas y reemprenda su marcha: el pasajero, en el andén, cae en la cuenta de su olvido y vuelve su mirada hacia el tren, que ya arranca y se aleja; el hombre observa cómo se marchan con esa pieza de equipaje sus papeles secretos, sus fotografías, acaso una pistola u otro tipo de arma; tal vez un chip, o un tubo de ensayo con una bacteria letal, o con un elixir de la verdad o de la mentira, tal vez un McGuffin.

«El escritor actúa también como un rumiante: a todo lo que ha visto, todo lo que ha tocado y oído le da vueltas y más vueltas». (José Luis Sampedro).

Fuentes
Escrito a partir de varias ideas de Mario Vargas Llosa, Antonio Muñoz Molina, José Luis Sampedro, Sofía Alonso, Aline Pettersson y Terenci Moix.



sábado, 7 de enero de 2012

Emilio Aragón VS José Mota

Uno de los sketchs más memorables de Emilio Aragón es éste de la izquierda, en el que un dictadorzuelo que habla en portugués arenga a sus súbditos con el lema de Menos Samba e mais traballar; recientemente, navegando por youtube para ver vídeos de José Mota, me encontré con este otro que pongo a la derecha, en el que el Papa de Roma da unas pistas sobre la procedencia del ponítifice que le suceda:

Emilio Aragón: Menos Samba
José Mota: Per secoli e secoli, il Papa era italiano


viernes, 6 de enero de 2012

Pulp Fiction

Hace muchos años que tengo el disco con la banda sonora de Pulp Fiction, la película de Quentin Tarantino que compitió para el Óscar a la mejor película en 1995, pero que le arrebató Forrest Gump. 

El primer corte incluye la canción surfera Misirlou, de Dick Dale, pero en sus primeros 13 segundos se reproduce la conversación entre Pumpkin y Honey Bunny, una pareja de jóvenes enamorados que, de manera inmediata, van a atracar el bar de carretera en el que están desayunando:


-I love you, Pumpkin. 
-And I love you, Honey Bunny. [...] All right, everybody be cool, this is a robbery! 
-Any of you fucking pricks move, and I'll execute every motherfucking last one of ya!

Hace unas semanas me encontraba viajando por los Estados Unidos. En uno de los restaurantes en los que almorcé había, junto a la puerta, una gramola. Me gustan las gramolas: me encanta hurgar en sus repertorios y poner alguna música que me guste. Si la encuentro, pincho siempre L.A. Woman, de The Doors, que creo que es la canción más rutera que se ha compuesto nunca: mola conducir el coche atravesando una carretera larga y recta hasta el horizonte, la llanura a ambos lados, charcos extensos de agua que desaparecen conforme te aproximas a ellos, con el volumen a tope y gritar con voz ronca, a la vez que Jim Morrison: "City of night, city of night, city of night, woah, c'mon".

Pero no estaba L.A. Woman en esa máquina de reproducción, aunque sí la versión de Misirlou que aparece en Pulp Fiction. Introduje dos cuartos de dólar por la ranura, la elegí y se escucharon, primero, los susurros de Pumpkin y Honey Bunny:


Algunos de los clientes levantaron la cabeza y miraron en derredor, buscando a los dos chicos que se decían tan bonitas palabras. Luego, se tiraron casi todos al suelo, mirando  hacia la puerta, en donde yo me encontraba, porque del altavoz principal, que colgaba sobre mi cabeza, salía la voz de Pumpkin ordenando a todos que se estuvieran quietos:


viernes, 7 de octubre de 2011

Las incompatibilidades del legislador

Me acuerdo de que iba en el coche con mi madre, hace muchos años. Me llevaba al colegio, supongo, y llevábamos la radio puesta. Era 1984 y el locutor habló algo de la Ley de Incompatibilidades del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas.

-¿Qué son las incompatibilidades? -le pregunté.

Y ella, para resumirme, me contestó:

-Que una persona no pueda estar en dos sitios a la vez.

Flipé en el primer momento, claro, porque pensaba que el don de la ubicuidad no necesitaba ley para impedir ejercerlo. Al ratito me explicó con más detalle, y me puso algún ejemplo de algún conocido que tenía dos puestos de trabajo en dos dependencias distintas de la Administración Pública, a los que acudía simultáneamente todos los días en el mismo horario. Y, obvio, me pareció bien que se le prohibiera:

-¿Que Fulanito trabaja en el hospital de tal y cual y a la misma hora está pasando consulta en tal otro sitio?

El legislador, sin embargo, dejó la puerta abierta para que él mismo (el propio legislador) fuese una de las excepciones contempladas en la ley: un diputado nacional puede ser el alcalde de su pueblo, y el alcalde de mi pueblo puede ser diputado regional.

La alcaldesa de Ciudad Real, (al igual que el alcalde que tuvimos antes, que era también senador) compatibiliza desde hace muchos años su edilato (si de líder, liderato, de edil, edilato) con el puesto de diputada en las Cortes Regionales. Creo que ahora renunciará a este puesto para irse a Madrid (irá de número 1 y saldrá elegida seguro: tristemente, la duda electoral en provincias como la nuestra es saber cuál sacará 3 escaños y cuál otro 2: si el PP o el PSOE).

Cobrará dos sueldos, aunque creo que uno de ellos lo cederá al partido. Votará lo que se le imponga desde la disciplina de voto de su grupo parlamentario, y ay de ella cómo se equivoque de botón y pulse el de no cuando era un sí, o a la versavice.

Votará entonces de oídas, sin conocer en profundidad los asuntos que se tratan, porque asumo que se dedicará sobre todo a Ciudad Real y no tendrá tiempo de asistir a las comisiones parlamentarias que discuten las leyes antes de aprobarlas.

Pero así sucede con otros, oyes, no sólo es nuestra alcaldesa ni es sólo su partido: la cito a ella porque la tengo próxima y me parece mal que desempeñe dos cargos. Pero en todas partes cuecen habas.

Admiro a estos hombres y mujeres tan capacitados, mucho más que nosotros, mortales comunes, porque ellos exprimen el tiempo y sacan 40 horas de un día de 24 para dedicar 20 a un cargo y 20 al otro, insomnes, siempre en vigilia. ¡Viva el legislador! Como decían en Amanece que no es poco: ¡Alcalde, eres el munícipe por antonomasia!